Una opción más para invertir

Si llevas tiempo deseando tener tu propio negocio, independizarte o invertir tu dinero en algún negocio que pueda retribuirte, puedes optar por las franquicias. Las franquicias pueden ayudarte a multiplicar tu patrimonio y a encontrar un nuevo ingreso.

Algunas virtudes de las franquicias pueden incluir la inversión en una empresa o marca que ha demostrado su rentabilidad, además de la asesoría especializada por parte de la empresa o firma, lo que hace menos factible que el negocio pueda caer en la quiebra o perder grandes cantidades de dinero.

Abrir un negocio bajo este esquema puede darte una mayor independencia financiera, y tiende a ser una inversión mucho más segura que invertir en otro tipo de negocios.

Una franquicia es una buena forma de hacer negocios con un riesgo menor al que implica iniciar una empresa independiente. La franquicia da al comprador la confianza en una marca conocida y un negocio probado. Al mismo tiempo, permite a quien adquiere la franquicia tener un alto grado de libertad y ser su propio jefe hasta cierto punto. Sin embargo, debe tomarse en cuenta, que aunque el riesgo de fracaso es menor que el que representa un negocio completamente independiente, siempre existe la posibilidad de que las franquicias no son siempre tan exitosas como el negocio original. Es posible que la marca sea todo un éxito en determinada región, pero tienda a fracasar en otros lugares.

La franquicia puede resultar una muy buena forma de hacer crecer nuestro dinero y aumentar nuestro patrimonio, pero debe considerarse con cuidado y planificarse para realizar la elección correcta.

Consideraciones antes de elegir una franquicia
Lo primero que debemos considerar al momento de pensar en comprar una franquicia es la calidad, originalidad y potencial del producto o servicio. Debemos tratar de pensar un poco en el futuro y rentabilidad de dicha marca y no sólo dejarnos llevar por su éxito en el presente. El producto debe proyectarse a cubrir las necesidades de mercado por lo menos a mediano plazo, y, de preferencia, a largo plazo.

En segundo lugar debemos tomar en cuenta tanto la zona donde pensamos establecernos, como el tipo de población a quien irá dirigido nuestro negocio. Por ejemplo, si estamos cerca de escuelas y lugares concurridos por personas jóvenes, quizá sea conveniente adquirir una franquicia de comida rápida como hamburguesas o pizza, pero si, por el contrario, nos encontramos en una zona residencial para personas mayores o adultos sin hijos, probablemente no sea tan buena idea.

Debemos pensar también en las condiciones económicas del lugar donde planeamos establecernos antes de decidir la franquicia que compraremos. Si la localidad de nuestra elección tiene un nivel socioeconómico medio o bajo, seguramente no será muy redituable abrir una franquicia de productos de lujo.

Es conveniente detenerse a realizar un pequeño estudio de mercado y observar la oferta y la demanda de los productos o servicios que pensamos vender. Por ejemplo, aunque nuestro lugar tentativo se encuentre cerca de población joven, si ya existen diez lugares de comida rápida en las inmediaciones, lo más probable es que no tengamos tanto éxito.

Por último, debemos tomar en cuenta la facilidad o dificultad para la realización del producto o servicio. Resulta más recomendable elegir una franquicia que sea sencilla de manejar, un producto que no sea demasiado complicado de manufacturar, o un negocio que no implique un esfuerzo irrealizable. Lo ideal es considerar una franquicia que nos permita utilizar y desarrollar las habilidades que ya poseemos.

¿Qué es una franquicia?
Las franquicias son un modelo de negocio creado por una empresa o persona, en el cual ya se tiene identificado un mercado y la rentabilidad de las mismas. Es decir, se sabe quién compra o hace uso de dicho producto o servicio, y se cuenta con un estimado de cuánto se puede ganar anualmente. La empresa o persona dueña del modelo de negocio, cede los derechos de la actividad comercial, producto o servicio.

En otras palabras, una franquicia es un sistema para comercializar bienes o servicios en el que una persona (que se denomina franquiciante) vende a otra (que se denomina franquiciatario) los derechos para la utilización de una marca registrada, de un método probado o de los procedimientos que le permitan iniciar un negocio. El dueño de la franquicia obtiene regalías de las utilidades que genere el negocio del comprador.
Una franquicia está compuesta por lo menos por tres elementos principales:
Los derechos de la marca registrada
Métodos y procedimientos del negocio registrado bajo la marca
Asesoría, asistencia y comunicación de parte del franquiciante hacia el franquiciatario

Principalmente se manejan tres tipos de franquicias:

¿Cómo puedo saber qué franquicia me conviene comprar y manejar?
Si has estado pensando en emprender de esta forma, pero no sabes qué franquicia comprar, puedes empezar por identificar listados de franquicias en la localidad donde resides y analizar cuál es conveniente a tu capital, intereses y estilo de vida. Además debes de considerar lo siguiente:

Recuerda que una franquicia no significa que ya no tendrás que trabajar, al contrario, significa que es la primera inversión que haces para crecer tu patrimonio, y lograr cierta independencia financiera, por lo que requerirá de mucho tiempo y esfuerzo de tu parte.

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