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Sepa de qué manera puedes liberar tu objeto de empeño

Para que el empeño sea una buena forma de financiarnos, debemos aprender a manejarlo de manera favorable, es decir: si sabemos que nos prestarán la cantidad que necesitamos de momento y que en unos días tendremos la cantidad necesaria para recuperarla, entonces es una opción viable, ya que estamos haciendo uso del financiamiento sabiendo que lo liquidaremos pronto. De nuevo, hacemos hincapié en que el éxito consiste en el adecuado plan que nos tracemos y en la fidelidad con que lo sigamos.

En aquellas ocasiones en las que gastamos más de lo que deberíamos haber gastado, o en las que no hicimos un presupuesto de viaje con anticipación, o bien, cuando se nos ha presentado una emergencia, son el momento preciso en que recurrimos al empeño de nuestros objetos de valor. Sin embargo, dichos objetos suelen tener un gran valor sentimental, sumado a su valor comercial.

Ya sea en caso de una necesidad de último momento o a causa de quedarnos en ceros por una mala administración, como la cuesta de enero, por ejemplo; las casas de empeño se han convertido en una alternativa al alcance de todos. Lo importante es, que así como es necesario llevar a cabo una planeación adecuada de nuestras finanzas personales, también hay que considerar hacer un plan para recuperar el bien que deseamos empeñar, logrando así obtener realmente un beneficio, sin perder el objeto empeñado.

¿Cómo funciona el empeño?
Cuando empeñamos un bien, obtenemos una cantidad de dinero equivalente al valor comercial del mismo, o bien, sólo un porcentaje del valor. Al dejar el bien en la casa de empeño, recibimos un documento que establece cuánto dinero recibimos por el bien empeñado y el plazo acordado para efectuar el pago del préstamo y recuperar el bien. La cantidad final que pagaremos será lo que nos prestaron más los intereses. El porcentaje de interés, varía según la casa de empeño de la que se trate.

Cabe señalar que si queremos renovar el empeño, debido a que aún no tenemos el dinero para liquidar, debemos pagar un “refrendo”, por medio de una cuota que establece la casa de empeño. A partir de ese momento, inicia un plazo nuevo. Dependiendo de la institución, existe la posibilidad de refrendar cierto número de veces, pero una vez que se ha cumplido el último refrendo permitido, hay que sacar nuestro bien (joya, electrodoméstico, carro u otro), ya que si no, la entidad lo pondrá a la venta. Además, tendremos que pagar un interés por día, contando desde la fecha en que se pone a la venta hasta que el bien sea vendido.

El principio: un plan financiero
A continuación, mostramos algunos consejos para elaborar un plan que nos permita la recuperación de nuestro bien:

  1. Reflexionar en esta pregunta: ¿Cuánto dinero necesitamos?
  2. Acudir a la casa de empeño para que nos digan cuánto dinero pueden darnos por concepto del empeño.
  3. Meditar si la cantidad que nos ofrecen es suficiente como para resolver nuestra necesidad y si es conveniente empeñar nuestro valioso objeto.
  4. Si ya hemos hecho todo esto y tenemos nuestro bien empeñado, estos son los pasos a seguir:
    1. Debemos armar un plan financiero que empiece por mostrar la cantidad de la deuda que hemos adquirido con la casa de empeño.
    2. A esa cantidad, debemos sumarle el porcentaje total de intereses, para conocer exactamente cuánto debemos pagar en total.
    3. Conviene dividir esa cantidad entre el número de meses que tenemos disponibles como plazo para retirar el objeto de empeño.
    4. Hay que incluir dicha cantidad en su presupuesto mensual, para cumplir con su pago cabalmente mes con mes y evitar que perdamos la prenda.
    5. Si por ejemplo, se atraviesa un mes en el que recibamos un bono, reparto de utilidades o dinero extra por algún otro concepto, podemos destinar dos veces la cantidad que corresponde a cada mes para liquidar la deuda con más facilidad y evitar gastar ese dinero en compras o gastos innecesarios.
    6. La perseverancia será lo único que nos permita traer de vuelta nuestra joya o nuestra prenda, ya que si no cumplimos con el plan establecido, veremos acumular una deuda que después será muy difícil de cubrir, una vez que se haya cumplido el plazo.
    7. Es muy importante que no olvidemos que la cantidad que hay que pagar mensualmente no es únicamente por concepto de intereses, sino también por el monto del préstamo, ya que si no se hiciera así, cuando se cumpla el plazo y deseemos retirar la prenda, tendremos que liquidar el importe total, lo cual, es mucho más difícil que pagarlo de manera diferida.

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